La comida chatarra se quedará en las escuelas: se imponen las empresas sobre la salud de los niños
No importó que el incremento del sobrepeso y la obesidad infantil sea alarmante
Los refrescos no se salvaron; estarán fuera de las escuelas
Agencia de Noticias Independiente, México, Distrito Federal (Comida chatarra).- Finalmente no se logró sacar la comida chatarra de los centros de estudio, pues se impuso el poder de las empresas como Bimbo (Marinela, Ricolino, Barcel) y Pepsico (Sonrics, Sabritas)”, quienes lograron que se retiraran de los lineamientos para regular los alimentos y bebidas al interior de las escuelas, los listados de alimentos que establecían cuales no entrarían a colegios.
Y es que los lineamientos modificados únicamente aplicarán el criterio de la densidad (450 kilocalorías por 100 gramos) y el de 140 kilocalorías por ración, por lo que la mayor parte de los productos solamente cambiarán de presentación a raciones más pequeñas, como ya lo inició Bimbo.
Debido a ello, nuestros niños y niñas seguirán consumiendo los alimentos que han contribuido a que alteren sus patrones de consumo y que presenten los mayores índices de sobrepeso y obesidad en el mundo, con las consecuencias en salud que esto representa.
Al respecto, Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, comentó: “lo que podremos ver en el siguiente ciclo escolar serán Pingüinos, Donas, Submarinos y todos los pastelitos Bimbo en raciones menores; papas fritas y diversas frituras con un poco menos de aceite y con los mismo niveles de sal; dulces, chamoys y demás productos”, pero lo más preocupante, dijo, es que se mantendrán el mismo tipo de productos y no cambiarán los patrones de consumo en las escuelas.
Por su parte, Julieta Ponce, nutrióloga del centro de Orientación Alimentaria (COA), señaló que “la disponibilidad y accesibilidad a alimentos en las escuelas continuará siendo dominada por lo que popularmente llamamos comida chatarra”.
Luego advirtió que “sin programas de abasto de frutas y verduras, que estén dirigidos a recuperar los alimentos regionales, y con la disponibilidad y accesibilidad a comida chatarra, permanecerán los mismos patrones de consumo y el círculo de la publicidad de comida chatarra se continuará cerrando en el espacio en el que se encuentran cautivos los niños: la escuela”.
Por ello, dijo que “se requieren políticas de estado que garanticen el abasto escolar de alimentos saludables y que prohíban todo tipo de publicidad y patrocinio de las empresas al interior de los planteles”.
El incremento en el sobrepeso y la obesidad infantil es alarmante
El Dr. Abelardo Avila, investigador de la Dirección de Nutrición del Instituto Nacional de la Nutrición, advierte: “el acelerado incremento en el sobrepeso y la obesidad, así como sus consecuencias en la salud de la infancia de nuestro país es alarmante”, y pone como muestra una cifra: “en 2006 se dio a conocer que el sobrepeso y la obesidad en los dos millones de escolares del Estado de México afectaba al 30%, porcentaje que aumentó al 37% en el 2010”.
Lo más dramático, dijo, es que un alto porcentaje de niños obesos en edad escolar ya presenta síndrome metabólico, es decir un grave y progresivo daño a su salud, lo cual tiene que ver con el consumo de comida chatarra, “el deterioro de los patrones de consumo, el abandono del consumo de frutas y verduras, cereales integrales y la dieta tradicional”.
Por otra parte, no obstante su inconformidad por las modificaciones a los lineamientos para regular los alimentos y bebidas al interior de las escuelas, las organizaciones sociales participantes en el evento, reconocieron que sacar los refrescos de las escuelas fue un paso muy importante en medida de que la población mexicana es quien tiene la mayor ingesta de calorías a través de bebidas y que el consumo frecuente de estas bebidas desde temprana edad es una de las principales causas del síndrome metabólico que ya manifiesta sus primeras expresiones en niños de tan sólo 5 años de edad.
Finalmente, la Dra. Julieta Ponce del COA, el Dr. Abelardo Ávila del INN y Alejandro Calvillo de EPC, coincidieron en la importancia de regular la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a la infancia, tanto al interior de los planteles escolares como a través de los medios de comunicación, reconociendo su impacto negativo sobre los hábitos alimentarios y como uno de los elementos que conforman el ambiente obesigénico infantil.

pero porsupuesto las empresas de estas porquerias perderian millonadas de dinero este fenomeno no es nuevo E.U pasa por lo mismo desde hace tiempo esto es como un canser y lo peor de todo es que seben como golpear a niños de mentes debiles y que se iprecionan fecilmente con publicidad de jugetes y chucherias que vienen dentro de esatas disque comidas que hironia sale un luchador anunciando chetos y dise haz ejercicio.
Hay un documental muy bueno que habla sobre esto se llama super zese o super engordame haver porque no lo pasan an tv abierta. si no son pendejos pero el mexicano si ya va empesar el parido vallanse por una coca y unas sabritas
No queda de otra mas que los padres eduquen a sus hijos a no comprar esta comida chatarra. Que los propios padres se dediquen a mandarles lonches nutritivos como alternativa e estos productos daninos para la salud. Que no existan excusas para que los padres no se invoiucren en la nutricion de sus hijos. Demosle guerra a esta companias que solo se preocupan por engordar sus bolsillos y no les importa nada la salud de nuestros hijos.
no la comida chattarra es gelial no deberian quitarla uno sabra si quiere estar o no gordo. .l.